Fotografía

Excepciones geniales a la regla de los tercios.

La regla de los tercios es desafiada por los fotógrafos modernos.

La regla de los tercios es quizá la primera norma práctica que uno aprende cuando estudia algo de fotografía. Y lo cierto es que nadie parecía discutir el poderoso efecto que genera en la calidad de las imágenes tomadas siguiendo sus directrices…Hasta ahora.

De un tiempo a esta parte han surgido detractores de esta composición clásica que, por una u otra razón, se saltan sus pautas. Buscan una innovación fotográfica, nuevos modos de crear instantáneas frescas y rompedoras ¿Cómo y por qué lo hacen?

¿Puede siempre una regla matemática sustituir un buen encuadre?

Lo cierto es que muchos fotógrafos que se oponen a este método lo hacen por una cuestión muy sencilla: la innovación fotográfica, la búsqueda de nuevas formas de narrar e impactar con la composición, se está perdiendo. Y lo está haciendo frente a una sencilla regla geométrica que poco o nada tiene que ver con la capacidad artística del autor.

Si bien la regla de los tercios está relacionada con la proporción áurea, existen muchas otras armonías que nos resultan agradables: la proporción cordobesa, la de Pareto, la simetría dinámica, etcétera. Es por eso que en muchos casos se está volviendo a una composición libre, con objetos principales centrados en el cuadro, líneas del horizonte en el centro de la imagen, elementos verticales más marginados… Y experimentando con todo tipo de figuras geométricas, puntos de fuga y líneas de composición a la busca de sensaciones más potentes.

¿Estás de acuerdo con estos fotógrafos? ¿Crees que el buen encuadre de un profesional experimentado puede vencer a las matemáticas?

La innovación fotográfica: saltarse la regla de los tercios

Tan importante como conocer las normas es saber cuándo romperlas. Se pueden conseguir resultados muy interesantes variando el nivel donde situamos el horizonte en nuestras fotografías ¿Recuerdas que siempre te dijeron que evitases situarla en el centro de la imagen, y la desplazases hacia una de las líneas fuertes según la regla de los tercios? Bueno, pues esto no siempre es cierto.

Pueden obtenerse paisajes de gran belleza como esta estampa marina con el horizonte en el centro de la imagen, o un paisaje rural que lo sitúa muy bajo, siguiendo la proporción de Pareto y dando mucho aire para respirar al elemento central.

Del mismo modo, a veces la situación centrada en uno de los ejes del protagonista de una instantánea refuerza la impresión que pretende el artista. Como aquí, donde ninguno de los elementos clave se halla en alguno de los puntos de interés. Tal vez un poco de juego con el aire alrededor de la figura principal imprima sensaciones de movimiento, como en este claro ejemplo de simetría dinámica.

Ninguno de los efectos que estas imágenes provocan habrían podido conseguirse de haber seguido estrictamente las normas de composición para obtener el que, supuestamente, habría sido un buen encuadre.

Con un trípode de calidad, cultura visual y algo de talento, un artista gráfico puede subvertir las propias leyes de la geometría para crear algo único y poderoso ¿Tú también lo crees? ¡Sal a practicar desafiando la regla de los tercios y cuéntanos lo que consigues!

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